ALGUNOS CONSEJOS PARA ESTAS FIESTAS NAVIDEÑAS
Las estadísticas señalan que la mayoría de las personas acaban la Navidad con 3 ó 5 kilos de más. Es el reflejo de los excesos alimenticios propios de estas fiestas, que pueden tener también otras consecuencias para la salud, especialmente en personas con diabetes, colesterol elevado, hipertensión, o triglicéridos altos.
De ahí que el control de los nutrientes ingeridos y del valor energético de los alimentos sea en estas fechas un hecho muy a tener en cuenta. Y lo es más aún en personas con enfermedades crónicas cuyo tratamiento exige un plan especial de alimentación (diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión, etc.).
No es cuestión de restringir sino de incrementar las medidas propias de una vida saludable:
Cinco comidas al día: hay que mantener este criterio general (tres comidas principales y dos snacks, uno por la mañana y otro a media tarde), pero teniendo muy en cuenta si se va a tener una comida o cena de celebración con la familia, de trabajo o con amigos, reduciendo la ingesta calórica de las anteriores y limitando el consumo de dulces, alcohol y otros alimentos hipercalóricos. Esta recomendación es especialmente importante en caso de estar siguiendo una dieta de adelgazamiento.
Cuidar las raciones: se puede comer de todo, pero teniendo muy en cuenta la cantidad. Los excesos pasan factura.
Minimizar el peligro de los postres navideños: la bandeja con turrones y otros productos típicos navideños tienen una presencia continua en la mesa familiar durante la Navidad. Y por ello son un riesgo importante de ingerir mucho azúcar, hidratos de carbono, grasas saturadas (algunos están hechos con manteca o matequilla), etc. Puede haber varias soluciones para evitarlo, que van desde limitar la cantidad de estos productos que se ponen sobre la mesa, hasta recurrir a los productos light que actualmente se comercializan.
Ejercicio: si ya es recomendable durante todo el año hacer ejercicio físico moderado al menos 20-30 minutos diarios, en Navidad conviene insistir en lo saludable de esta práctica y sugerir aumentar su intensidad y duración con el fin de quemar los excesos de las celebraciones. El baile en las fechas señaladas es una buena manera de hacerlo. El resto de los días será suficiente con un largo paseo a paso rápido.
 
 
 
 
Porque ejercitarse en esta época Navideña?…
Tanto en Navidad como en cualquier otra época del año se recomienda no dejar de entrenar. “El cuerpo está hecho para moverse y al dejar de hacerlo podemos enfermar. La actividad física y, más concretamente, el ejercicio es el único medicamento para tratar este problema, no tiene efectos secundarios y no puede ser más barato”, señalan expertos en entrenamiento , y destacan tres beneficios de su práctica en Navidad:
Mantener el hábito: continuar con ello es crucial para conseguir cualquier objetivo, ya sea mantener una buena salud, perder peso o no ganarlo.
Mejor eficiencia metabólica: favorece la mejor distribución de los nutrientes, evitando una mayor acumulación de grasa.
Mejorar el balance calórico: el ejercicio es también un apoyo importante para tener un balance calórico consecuente con nuestros objetivos.
Aunque “el descanso es necesario para el cuerpo y es parte del propio entrenamiento, si va más allá de lo que se necesita, nuestro rendimiento disminuye y nuestra salud se ve perjudicada de manera progresiva con todo lo que conlleva el sedentarismo y la falta de ejercicio físico”. Los efectos son “directos, pudiendo empeorar física y emocionalmente nuestra calidad de vida”.
CAPANUTRI Nos enseña a preparar un ponche Tradicional europeo.
Con medida podemos disfrutar de esta rica bebida que calienta al organismo y la consumen en los países Europeos en épocas de frío.
Que necesitamos…
Vino tinto Cabernet Sauvignon 750 ml
Azúcar moreno 80 g
Laurel 1
Cardamomo 4
Clavo de olor 6
Canela en rama pequeñas 2 o 1 grande
Anís media cucharadita
Nuez moscada molida 1 pizca
Limón 1
Naranja 1
y así de fácil se prepara…
Disponer todas las especias en una olla o cazuela ancha. Añadir el azúcar y calentar hasta que empiecen a salir los aromas. Mojar el fondo con un poco de vino, sólo para cubrir el azúcar, y calentar removiendo con una cuchara de madera hasta que se disuelva.
Incorporar el resto del vino tinto, mezclando bien. Calentar a media temperatura, sin dejar que llegue a hervir. Cocer a fuego medio-bajo durante unos 30 minutos, vigilando que no suba demasiado la temperatura.
Comprobar el punto de dulzor, con cuidado de no quemarnos, y añadir un poco más de azúcar o miel si fuera necesario. Colar para retirar las especias y guardar en frascos o una botella limpia.
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