Es una nueva prueba que mide la resistencia a la insulina en un paciente, basada en la medición de 3 biomarcadores

no glicémicos.

• ­-HB (­-Hidroxibutir­to): Relacionado positivamente con la resistencia a la insulina e indicativo de la

disfunción de la célula ß.

• L-GPC (linoleil-glicerofosfocolina): Negativamente relacionado con la resistencia a insulina y tolerancia

a la glucosa.

• Ácido Oleico: Positivamente relacionado con el incremento en la lipolisis y con la resistencia a la insulina.

• Insulina: El incremento a la insulina es característico de la resistencia a la insulina y es un factor de riesgo

independiente para la diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular.

Las mediciones de estos niveles se introducen a un algoritmo computarizado con el cual se reporta un puntaje

(0 a 120).

El puntaje se sitúa en una gráfica de semáforo para indicar grado de resistencia a la insulina (63 es el punto

de corte para considerar resistencia).

Detecta los cambios metabólicos que ocurren durante el desarrollo de la resistencia a la insulina.

Proporciona una puntuación de fácil comprensión que puede utilizarse para determinar si un paciente es

resistente a la insulina.

La resistencia a la insulina puede indicar un mayor riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2, obesidad,

enfermedad cardiovascular e hipertensión.